El pueblo abandonado en la Ronda de Portugal

📅 16/05/2016

Nos paramos en un pueblo. Dejo el coche mal aparcado y me chocan por detrás. No me doy cuenta hasta que al montarnos a la vuelta nos para la policía y nos lo enseña. Toda la defensa de atrás reventada, se podría coger con un apaño rápido, ya que no era extremadamente grave. Un policía se va con mi compañero y el coche a hacer la denuncia, y otro se mete para dentro en el pueblo en busca de alguna señal del otro coche, el que se supone que me había chocado. Me dice que “a este lo pillamos hoy” con seguridad, parecía conocerse la zona. 

Yo le acompaño, y vamos a ver al infiltrado del pueblo, el alguacil, un tipo pequeño con pinta de chivato que vive en una casa de protección oficial. El pueblo se ve vacío y rústico. Está en la zona baja de una ladera. El aguacil nos lleva dentro de la sierra para hablar sin que le escuchen, estaba asustado. 

El caso es que yo iba diciendo que estábamos llegando a Ronda pero recuerdo un mapa indicando que era cerca de Portugal, y mientras subíamos mirar a la derecha y ver unos acantilados y relieves montañosos junto al mar. 

Llegamos como a un poblado en medio de la montaña abandonado, pero bien construido, como si se hubiese planificado urbanizar ahí alguna vez. Allí el alguacil empieza a hablar, pero habla tonterías y casi gritando. Parecía que se había vuelto loco, o paranoico. Se gira y ve a unos niños, que nos estaban observando, esconderse y se ralla. Se pone muy nervioso y de repente señala el bosque que teníamos en frente, que era diferente del resto, con árboles pequeños. Dice que “a esos niños los van a matar”, cuando los vemos que vienen corriendo hacia nosotros. Venían aterrados, perseguidos por otro ¿niño? vestido de negro, si y un cuchillo, que se movía como una bestia, a pasos agigantados y muy bruscamente. Yo me quedo paralizado, nos pasan de largo y el poli le mete un tiro al del cuchillo.

Me despierto.